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Según la investigación liderada por Bolliger, en una pelea las botellas de cerveza vacÃas son más peligrosas y destructivas que las llenas.
Entre los galardonados de esta 19ª edición figura el equipo del Instituto de Medicina Forense de la Universidad de Berna, liderado por del médico forense Stephan Bolliger, que recibió el premio de la Paz por demostrar que en una pelea las botellas de cerveza vacÃas son más efectivas para fracturar cráneos que las llenas. Inicialmente, forenses y juristas solicitaron este estudio por razones profesionales.
Botellas como armas
"Ambas son suficientes para romper el cráneo y por tanto pueden servir como instrumentos peligrosos en una disputa fÃsica. Sin embargo, las vacÃas son más sólidas", explica a swissinfo.ch Bolliger en su despacho del Instituto de Medicina Forense de la Universidad de Berna.
Las botellas de cerveza son un elemento frecuente en las peleas. Asà que estudiaron las de medio litro -habituales en Suiza- y su capacidad de fractura sobre el cráneo. "Básicamente medimos cuál era la energÃa necesaria para romperlo. El resultado fue toda una sorpresa".
Mucha de la labor del Instituto de Medicina Forense es analizar casos de fallecimientos, tanto de muerte natural como los ocasionados por accidentes o crÃmenes.
Todos los artÃculos que son premiados están publicados en revistas de importancia y cumplen todos los requisitos para ser una seria y correcta investigación, excepto en el tema. El estudio de los especialistas suizos apareció en una publicación de medicina legal y forense. De allà alguien lo envió a Harvard y hace dos meses lo eligieron ganador del 'IgNobel' de la Paz.
"Fue una sorpresa cuando me enviaron un e-mail con la noticia. Al principio, pensé que era broma. No esperaba despertar el interés de los organizadores de estos premios", cuenta Bolliger.
ReÃr y luego pensar
Stephan Bolliger, médico forense.
EstÃmulo a la investigación
A pesar de proceder de un ámbito tan serio como la Medicina Forense, Bolliger cree que su labor combina muy bien con estos galardones humorÃsticos. "Es interesante dar una imagen positiva de la ciencia, demostrar que puede ser divertida y eliminar esa visión tan estricta del cientÃfico, como alguien que está metido todo el dÃa en un oscuro laboratorio. Sin duda, esta visión puede estimular una mayor investigación", asegura el forense suizo.
"Es difÃcil describirla aunque, ante todo, prima la diversión. Me encantó la cercanÃa de los ganadores del Nobel que eran los encargados de darnos los premios. Se puede pensar que son muy aburridos y lejanos pero, en realidad, se trata de personas muy normales y llanas", destaca Bolliger.
Texto: Iván Turmo, swissinfo.ch
Enlace: http://www.swissinfo.ch/spa/portada/Un_forense_suizo_gana_el_anti_Nobel_de_la_Paz.html?siteSect=105&sid=11362738&ty=st




